El Rio de Janeiro, un destino multifacetado, centro de la industria de turismo
en Latinoamérica, y único por su belleza natural, posee la riqueza
de su historia y la alegría contagiante de sus gentes, lo que viene contribuyendo
a su imagen de destino muy especial.
El visitante que busca un destino de ocio que además ofrezca la infraestructura
sofisticada de una ciudad moderna, encontrará todo aquello que desea en
Rio de Janeiro. Con una floresta tropical entre la ciudad y las playas, Ustedd
tendrá una multiplicidad de productos únicos dentro de un único
destino.
Rio es una ciudad de contrastes: la arquitectura colonial que remite al pasado
al mismo tiempo en que los modernos edificios conllevan a un rápido viaje
al futuro. Dos paisajes, imágenes de una postal, se conocen en todo el
mundo: el cerro Pan de Azúcar y la estatua del Cristo Redentor.
El Rio de Janeiro, para el viajero, no tiene estaciones definidas, pues el
clima es agradable durante todo el año, y sus atracciones pueden ser aprovechadas
en cualquier época.
Los visitantes siempre descubren aquello que los vecinos ya saben y se enorgullecen:
hay siempre algo nuevo ocurriendo en la vida cultural de Rio: las exposiciones,
la danza, los shows musicales, los eventos deportivos.
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